
Una persiana metálica de seguridad protege escaparates, almacenes, garajes y huecos industriales. Su rendimiento depende del conjunto completo: geometría de la lama, guías, perfil terminal, eje, cierres laterales, motor y control.
Construcciones habituales
- Lamas macizas de acero o aluminio para cierre y privacidad
- Lamas perforadas cuando se requiere visibilidad y ventilación
- Rejas de tubos y enlaces para zonas de exposición
- Lamas de aluminio rellenas de espuma para mayor rigidez y menos ruido
Selección de material y accionamiento
El acero galvanizado aporta resistencia y durabilidad; el aluminio reduce el peso y admite acabados prelacados. Espesor, aleación o calidad del acero, recubrimiento y curvatura deben estudiarse juntos.
La persiana puede ser manual o incorporar motor tubular, lateral o central. Borde sensible, fotocélulas, desbloqueo de emergencia y control se eligen según el hueco, el ciclo de trabajo y la normativa aplicable.
La importancia de la precisión de fabricación
La línea debe mantener la geometría del enganche y el paso para que las lamas articulen y se enrollen correctamente. El guiado estable, los rodillos pulidos y el corte preciso reducen arañazos, ruido, desplazamiento lateral y problemas de montaje.
El sistema final debe ser calculado e instalado por profesionales, considerando las dimensiones, el viento, la estructura de fijación y la seguridad.
Conozca las máquinas para persianas enrollables YCS destinadas a lamas de acero y aluminio.


